Pasar al contenido principal
Museo Malvinas e Islas del Atlántico Sur

Berma de tormenta: un encuentro para pensar a las Malvinas en el siglo XXI

Se realizó en el Museo Malvinas e Islas del Atlántico Sur el primer seminario internacional de historia sudatlántica

¿Qué haríamos con las Malvinas si las recuperáramos? Cuando reivindicamos las Malvinas, ¿pensamos en el espacio que las Islas significan? ¿Somos un país que se imagina de cara al océano, con todo lo que esto implica? ¿Qué lugar ocupan el mar, la costa, la pesca, los marinos, los puertos, la industria naval, en nuestras representaciones dominantes como país? Estas fueron algunas de las preguntas que inauguraron el Primer Seminario Internacional de Historia Sudatlántica “Berma de Tormenta”, que se realizó el 19 y 20 de septiembre en el Museo Malvinas e Islas del Atlántico Sur, con el objetivo de dar a conocer la historia de las Islas, e insertarla en el marco más amplio de la historia regional.

El secretario de Patrimonio Cultural del Ministerio de Cultura de la Nación, Marcelo Panozzo, abrió las jornadas y dijo: "Me parece que tenemos más preguntas que respuestas, en general, sobre todo en torno a hechos tan conflictivos y dolorosos, y que son mucho más amplios de lo que suponemos. Entonces, animarnos a hacer las preguntas y que otros nos ayuden con las respuestas, es una tarea que ennoblece el trabajo de las instituciones”.

Federico Lorenz, director del Museo Malvinas e Islas del Atlántico Sur explicó sobre el nombre del encuentro quela berma de tormenta “es una imagen náutica muy linda, que sucede cuando hay tormentas muy grandes. Es la cuota máxima que alcanza la marea y donde deja los restos, por ejemplo, de los naufragios, que quedan depositados en la costa. Y, como en muchos lugares de la Patagonia hay restos de naufragios muy nuevos y muy antiguos, de repente el que va navegando por la costa y necesita hacerse un refugio, junta restos de madera de barco que a lo mejor tiene 200 años, encuentra un farol, una chapa, unas redes. La idea de berma es el sentido de lo que fue quedando y la acumulación del tiempo, porque es eso, queremos poner Malvinas en una historia más larga”.

Berma de Tormenta es el primer seminario internacional de este tipo que se hace en Argentina, y fue organizado exclusivamente por el Museo Malvinas. Con la idea de posicionar el museo entre la comunidad científica y académica, como un lugar de debate, de referencia y de generación de contenidos es que académicos, profesores e historiadores se dieron cita para cuestionarse y repensar la historia sudatlántica.

“Queremos transformar al Museo Malvinas e Islas del Atlántico Sur en un referente para los investigadores, no solamente sobre el tema Malvinas en un senido estricto, sino sobre el tema de historia atlántica, y es algo en lo que tenemos que perseverar”, aseguró Lorenz.

El seminario forma parte de la búsqueda por ampliar el concepto Malvinas desde una mirada académica que hable del mar, de los navegantes, de la historia, de los esclavos, de las experiencias, de los pueblos. Búsqueda que va de la mano con la mirada del museo, que intenta mostrar que Malvinas no es sólo la guerra, sino que va más allá. El nuevo guión museográfico divide al edifico en tres experiencias. La primera es la experiencia atlántica y la relación entre Argentina y el océano. Esta estación aspira a que podamos ver el mar como parte del país, que empecemos a incorporarlo, no sólo desde la historia, sino como parte de lo cotidiano: que pensemos en cómo influye el océano en la conformación de nuestra nación.

Sobre esto también se explayó Lorenz: “¿Qué significa para la Argentina del tercer milenio recuperar las Malvinas? Esa podría ser la pregunta nodal que orientara el trabajo del museo y desde la cual se concibió este seminario. Más que una respuesta, a mí se me ocurre una propuesta y muchas preguntas. La propuesta es que nos pensemos como un país marítimo y sudatlántico. Esto significa que las Malvinas serán efectivamente argentinas cuando a través de ellas nos pensemos como algo que pudimos haber sido y todavía podemos ser: un país del mar. ¿No podríamos proponernos dejar de ver el mar desde la orilla y ver cómo son nuestras costas desde la borda de un barco? ¿De qué formas diferntes nos veríamos?, ¿como viajeros, como navegantes, como pescadores? ¿Qué formas de solidaridades hay en un puerto? ¿Dónde empieza y termina un país cuando se imagina marítimo? Pensar Malvinas sin abandonar el reclamo de nuestros derechos nos da la posibilidad de que nos soñemos como un país marítimo y antártico. El desafío más gande es un cambio cultural en nuestra relación con el Atlántico Sur. Y este primer seminario se inscribe en esa línea”.