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Museo Malvinas e Islas del Atlántico Sur

Mi foto de Malvinas

Campaña de donación digital. Seguimos recibiendo fotos en [email protected]

Las fotografías son parte de nuestra vida cotidiana. Desde las incómodas cajas de madera con un trípode a la fiebre de las “selfies”, acompañaron el desarrollo de la cultura de masas. El hombre comenzó a asignarle importancia a registrar fotográficamente momentos que consideraba importantes: un nacimiento, un casamiento, una muerte, una guerra…

Al principio solo en manos de fotógrafos profesionales, A lo largo del siglo XX el uso de cámaras fotográficas se masificó a la par de la circulación de las imágenes en blanco y negro y luego color que millones de seres humanos produjeron para disputarle la victoria al paso del tiempo y al olvido. La expansión de las fotografías tuvo tal magnitud que incidieron en la manera en la que las personas recuerdan las guerras. Hay autores que afirman que a partir de la Primera Guerra Mundial, las memorias de las guerras fueron, sobre todo “visuales”.

En 1982, el uso de cámaras fotográficas estaba bastante extendido en nuestro país. Eran más portátiles y económicas. Cuando comenzó el conflicto bélico por Malvinas, decenas de compatriotas tomaron fotos: para despedirse, para mostrar lo que iban conociendo. Para guardar para siempre sus experiencias. Fueron autores amateurs que registraron la forma en la que el país vivió una guerra.

En 2016, nuestro Museo lanzó una convocatoria para que el público compartiera digitalmente las fotografías que conservara relacionadas con Malvinas. Imágenes amateurs, tomadas con cámaras no profesionales, pero que mostraran la forma en la que muchas personas habían elegido retratarse en relación con las islas, o los momentos y situaciones que habían decidido preservar.

Nuestra intención es crear una gran colección donde aparezcan reflejadas las experiencias de todos. Los invitamos a seguir mandandonos sus fotos. Si conocés a alguien que estuvo en Malvinas o está de alguna manera relacionado con las islas y tiene fotos, decile que las estamos esperando.

Recibimos fotos de, entre muchos otros lugares, Corrientes, Entre Ríos, provincia de Buenos Aires, Santa Cruz, Santa Fe, Córdoba y hasta Polonia. Fue apasionante y conmovedor ver cuántos argentinos estuvieron ahí, durante la guerra o en tiempos de paz.

En algunos casos, las fotos fueron incorporadas a la muestra “Fragmentos de Memorias” que explorar la idea de la experiencia como una construcción histórica: pensamos que lo que recordamos está condicionado por el lugar en el que vivimos, por nuestra historia, por nuestro modo de ver el mundo.

Una foto compartida es más que una foto, es un recuerdo que vive.

Seguimos recibiendo fotos en la dirección [email protected]